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UNA MULTITUD RECORDÓ A NÉSTOR KIRCHNER Y PIDIÓ UNA PRESIDENCIA MÁS A CRISTINA FERNÁNDEZ

Millares de personas, muchas de ellas en familia, se congregaron hoy en Plaza de Mayo provenientes de distintos puntos del país para conmemorar los 20 años de la asunción del expresidente Néstor Kirchner y clamar «por un mandato más» a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, única oradora del acto.

Desde las primeras horas de la mañana comenzaron a llegar al mítico sitio del centro porteño, testigo de las concentraciones más importantes de la historia argentina, militantes y simpatizantes de agrupaciones políticas, sindicales y organizaciones sociales.

Pero en esta ocasión también se destacaron grupos de amigos y familias completas para ubicarse lo más cerca posible del imponente escenario elevado a tres metros del suelo, con un frente de más de 15 metros de largo, montado frente a la Casa Rosada.

Ya para las 14 todas las calles que bordean y desembocan en la Plaza de Mayo -como la Avenida de Mayo, las Diagonales Norte y Sur, Hipólito Yrigoyen, Bolívar, San Martín, Rivadavia y sus transversales- se encontraban colapsadas y plagadas de banderas de las distintas agrupaciones y carteles dedicados a la exmandataria.

Pasadas las 15 la multitud apostada sobre Hipólito Yrigoyen abrió pasó a la camioneta que trasladaba a Madres de Plaza de Mayo, escoltada por miembros del organismo de derechos humanos, para que pudieran acceder a las inmediaciones del escenario.

La copiosa lluvia que cayó durante toda la jornada no logró opacar la visible alegría de muchos de los presentes, que bailaron y cantaron durante la hora previa al inicio de lo que fue el primer acto en un espacio público que brindó hoy Cristina Fernández de Kirchner luego de que intentaran matarla el pasado 1º de septiembre.

A las 15.30, al anunciarse por los altoparlantes la llegada de la vicepresidenta al escenario, donde se la pudo ver desde las múltiples pantallas colocadas en las inmediaciones de la Plaza, toda vestida de blanco y con un chaleco celeste, reproduciendo una bandera argentina, la ovación del público fue inmediatamente seguida por el coro al unísono de «Cristina Presidenta», el cual se repitió a lo largo de todo el discurso.

Tras entonar las estrofas del Himno, la exjefa de Estado sería interrumpida por los primeros aplausos tras expresar «la enorme alegría» que la causó reencontrase «nuevamente en esa plaza como hace 20 años», momento en el que Néstor Kirchner asumía la Presidencia.

También provocó una ovación el recuerdo de la recuperación del sistema jubilatorio por parte del Estado luego de la experiencia privada de las AFJP, y de Aerolíneas Argentinas, así como abrumadores silbidos cuando la expresidenta señaló el momento en que «todo estaba en manos de los privados y de los ‘buenos administradores'» que llevaron al país al estallido social del 2001.

«A la patria hay que comprenderla y amarla completa», dijo Fernández de Kirchner en uno de los tramos de su discurso que se extendió por una hora y en el que estuvo acompañada en el escenario por primera vez por sus nietos.

Luego de repasar los pasos dados por Néstor Kirchner y por ella misma durante sus dos gestiones para lograr ese «proceso de reindustrialización, de inclusión, de repatriación de científicos e investigadores, de la construcción de una red social de inclusión para una sociedad que había sido devastada», la vicepresidenta alentó a dar «un salto cualitativo» y una «gran articulación entre lo público y privado».

Tras estas declaraciones, el público entonó por primera vez -en lo que luego se reproduciría hasta el final de su discurso- el cántico popular de «una más y no jodemos más», reclamando de manera efusiva que Fernández de Kirchner acceda a postularse para un nuevo mandato presidencial.

Otro de los momentos conmovedores se vivió cuando la vicepresidenta hizo alusión a la Plaza de Mayo colmada en la que ella «se convirtió en calabaza» el 9 de diciembre de 2015, último día de su segundo mandato, en una analogía con la tradicional historia de la Cenicienta, cuyo encanto termina después de una noche de ensueño e incluye la transformación de un hermoso carruaje en calabaza.

«Cuando nos despedimos pero no para siempre. No me despedí, aquel día lo recuerdo con mucho amor y con mucho cariño», expresó.

Luego hizo nuevamente alusión a la necesidad de «renovar el pacto democrático» y no alentar «el exterminio de quien piensa diferente» teniendo presente siempre a aquella «generación devorada en la vorágine de la violencia política, con hijos y familiares que ni siquiera tienen el derecho de poder ir a llorarlos a sus tumbas».

«No puede haber ningún argentino o argentina de bien que no se oponga a esas prácticas violentas», sostuvo, a lo que el público respondió con otro cántico clásico: «A pesar de las bombas/de los fusilamientos/los compañeros muertos/los desaparecidos…no nos han vencido».

Otro de los tramos que causó aplausos y gritos de aprobación por parte de los manifestantes fue cuando dijo que «es hora de que las instituciones no estén para cuidar los intereses de los poderosos, sino de todos los argentinos y argentinas» y alentó a que «la gente pueda decidir con claridad e información» en las próximas elecciones y que ello «no es tarea de uno solo» sino una «tarea militante».

El acto contó con una importante participación sindical con la presencia de la Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina (CTA), Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Asociación Bancaria, SMATA, Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Unión Tranviarios Automotor (UTA), SUTERH, Federación Gráfica Bonaerense (FGB), Sindicato Químico Pilar, gremio de Aeronáuticos, Federación de Docentes de las Universidades (Fedun), Sindicato de Obreros Curtidores, Asociación Argentina de Trabajadores de las Comunicaciones (AATRAC), Utedyc, S.T.I.H.M.P.R.A, Conadu, Fetraes, entre otros.

También participaron organizaciones sociales como Barrios de Pie, Los Irrompibles, Movimiento Lealtad, Movimiento Popular Nuestra América, Movimiento Popular La Dignidad; y múltiples organismos de derechos humanos como Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, Nietos, entre otros.

Asimismo, estuvieron agrupaciones políticas como La Cámpora, Encuentro Peronista, Movimiento Evita, La Néstor Kirchner, Muchachos Peronistas, Agrupación 20 de noviembre ‘La 20’, Agrupación Perón Vuelve, entre otras.

Ante la pregunta de esta agencia sobre el principal motivo de su concurrencia, especialmente aquellos que fueron con sus parejas, hijos y hasta nietos, las respuestas oscilaron entre «el amor por Cristina», «las ganas de escuchar lo que tiene para decir», «el apoyo que quieren darle en agradecimiento a lo que ella les dio» y la reiterada expresión de deseo de «que vuelva a ser presidenta».

Los gritos y expresiones de cariño hacia la expresidenta se hicieron sentir durante todo el discurso en el que la multitud buscó repararse de la lluvia permanente con paraguas, pilotos o bolsas de residuos de consorcio «confeccionadas a medida», mientras otros eligieron escucharla sin ningún tipo de reparo de la inclemencia climática que se mantuvo toda la jornada.

La misma inventiva fue implementada por los cientos de puesteros que ofrecieron comida y bebida desde tempranas horas de la mañana, refugiados por gazebos, sombrillas y todo tipo de plásticos que los repararon de la constante caída de agua.

Banderas, pancartas y remeras dejaron ver múltiples expresiones de cariño hacia Néstor y Cristina Kirchner. Como «Cristina en el gran pueblo argentino», «la más linda del amor», «Luchen, que vienen por sus sueños y el futuro de la patria» «A Cristina le da el cuero» o la célebre frase «Vengo a proponerles un sueño».